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sábado, 9 de abril de 2011

mucho.3.

Me senté en medio de aquel gran campo, aun era invierno y la verdad es que estaba todo verde, no habia ningun color más aquella tarde... Saqué mi cuaderno amarillo y, como cada vez que necesito ordenar mis ideas, me puse a dibujar... Hacía mucho tiempo que dibujaba sin pensar antes en algo, pero ya tenia desde que salí de casa claro que quería dibujar y me puse a dibujar tu cara, no me hizo falta sacar una foto para hacer el dibujo mejor ya que conozco cada una de tus facciones. Al acabar, me pregunté si tu me querrías tanto como yo a tí... No estaba seguro de que seria lo que pasaria entre nosotros, mi mente estaba hecha un lio... Derrepente, a lo lejos, vi una mota de color entre todo el verde, aparté mi cuaderno y corrí a ver de que se trataba, era una margarita. "Justo lo que necesitaba" me dije, "ella me sabrá decir lo que tu sientes por mi, pues desde tiempos remotos una margarita sabe predecir los sentimientos". Empecé a deshojarla, "Me quiere" "No me quiere" "Me quiere" "No me quiere"... A medida que los petalos iban cayendo a la hierba verde, mi cabeza iba recordando los momentos que habiamos compartido que, aun siendo pocos, eran muy buenos... "Me quiere" "No me quiere" "Me quiere" "No me quiere". En mi semblante se dibujaba una perfecta sonrisa tonta, estas sonrisas que, aun que quieras, no puedes quitar de tu rostro solo pensando en tí, en tu mirada... Ya quedaban pocos petalos para terminar cuando me paré, y pensé para mí "Qué más da lo que diga una margarita si yo veo día a día que en verdad me quieres". Arrojé la margarita, me levanté y decidí que solo yo podía saber cuanto me quieres, y yo se que me quieres y por ahora no me has demostrado lo contrario. 3.

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